El BRANDING como tabla de salvación para la crisis

Nuestra misión en Ecodiem es acompañar a nuestros alumnos en el largo, duro y, muchas veces, solitario camino emprendedor.

Nuestra fortaleza no solo radica en nuestra presencia desde el lado académico, sino en la existencia de toda una comunidad de pares que están transitando el mismo camino y que están dispuestos 24/7 a allanar ese camino para los demás.

En estos días, ese acompañamiento cobra mayor importancia, porque el futuro es incierto y el presente luce endeble. Hay emprendedores que realmente están pasando por momentos muy difíciles y se sienten perdidos, estresados o desesperanzados.

Para ellos, especialmente va mi palabra de aliento. Sé que es difícil ser optimista en estos momentos, y no pretendo negar la realidad, pero siento que la mejor manera de enfrentarla y superarla es mirando hacia adelante y activándose.

He recibido muchos mensajes preguntándome qué hacer con sus marcas en estos días, por eso esta semana decidí hacer una transmisión en vivo para responder preguntas de emprendedores que necesitan una orientación para salir lo más ilesos posible de esta pandemia.

Fue una sesión muy enriquecedora en la que el BRANDING resultó ser la píldora que nos vacunará del colapso en estos tiempos.

Casi una hora de preguntas y respuestas, de ideas y consejos prácticos que, espero, también te puedan servir a vos, si escuchas este episodio del podcast, para trascender esta crisis juntos y convertirnos en una mejor versión.

Equilibrio entre el trabajo y la vida personal

Comienza febrero, y tal vez muchos están todavía en modo vacaciones. Y al regresar… ¡cómo cuesta retomar!

Cuando estamos emprendiendo o tenemos un negocio propio, es difícil no desconectar de él; pero si logramos hacerlo por unos días, nos damos cuenta de cuánto necesitábamos ese break, ese breve descanso. Luego, al momento de poner a andar de nuevo los motores… se nos complica.

¿Cómo encontrar el equilibrio entre la vida personal y la laboral? Esa es la GRAN pregunta que nos convoca hoy. Y tengo que comenzar diciéndote algo muy crudo, pero muy real:

El equilibrio como tal, no existe. No es estático, ni perfecto. Si tomamos esto como la premisa que mueva nuestras acciones, ya de plano cambiará nuestro mindset. De la frustrante y agotadora sensación de intentar llegar a una meta inalcanzable, pasaremos a entender que es un camino incesante y con muchas curvas que tenemos que transitar de la mejor manera posible.

El equilibrio, entonces, es relativo. La realidad, el día a día, el mundo que está en permanente cambio, hará que nos balanceemos todo el tiempo, como en una cuerda floja.

Entonces, nota mental MUY IMPORTANTE: la vida es un permanente cambio en el que están presentes tanto el caos como la calma. Si entendemos esto, estaremos a salvo de caer en esa situación de angustia constante en la que queremos llegar al momento en que “todo esté resuelto”.

Pero OJO. Que entender esto no nos lleve al otro extremo, el de vivir en un permanente caos, por aquello de que si no es posible encontrar el equilibrio, entonces ¿para qué buscarlo? “¡vivamos siempre en el caos!”. No, no, no. Esta postura puede hacer que fracasemos en otras áreas importantes de nuestra vida.

Lo ideal es trabajar para encontrar un pequeño punto de balance entre caos y calma, entre vida personal y vida laboral, aun sabiendo que la vida nos tirará de a ratos hacia los extremos. Y este es un trabajo personal de cada uno. Ese punto de balance dependerá de tus intereses, tus costumbres, tu cultura, tus prioridades.

Debe ser un trabajo individual, muy íntimo y también, muy consciente. Nadie puede juzgarte ni decirte qué hacer, pero tal vez mi experiencia te pueda servir de algo. Si querés saber cómo fue mi camino y cómo busco ese balance entre mi trabajo y mi vida personal, te invito a escuchar el episodio de esta semana en el podcast Inspira & Emprende, un episodio MUY freestyle, pero que espero que te pueda servir para encarar la vuelta de las vacaciones de una manera más “equilibrada”.

En resumen: definí con claridad lo que querés lograr, cuál es ese mix que estás tratando de balancear y tomá las decisiones que tengas que tomar, de manera consciente.

Encontrar tu pasión

 

Cuando estaba muy joven tuve la fortuna de darme cuenta de que lo comercial era lo mío. Esto hizo que pudiera virar pronto el timón, dejar lo que estaba estudiando y enfocarme en lo que sabía y me gustaba hacer, que era VENDER.

Algunas personas han tenido la suerte de encontrar su pasión de muy jóvenes, otros un poco más adultos… y hay otros que están en plena búsqueda de esa pasión, de eso que los haga levantarse cada día con una sonrisa por lo que está por venir.

Muchos se frustran en medio de esa búsqueda. Yo pienso que si no tienes idea de cuál es tu pasión, lo último que debes hacer es frustrarte: la vida se trata de una búsqueda constante. En esa búsqueda vas a probar muchas cosas; tal vez, en alguna de ellas encuentres tu pasión, y si no, igual habrás llenado tu vida de aprendizajes valiosos que te servirán muchísimo en el futuro.

Buscar, buscar, buscar. Si no buscas, jamás encontrarás. Por eso digo que lo que no puedes permitirte es rendirte ante el sistema, pensar que no vas a encontrar tu pasión y plegarte a lo que los demás —la familia, la sociedad o el “deber ser”— te digan que es “lo correcto”.

Tampoco te rindas ante la comodidad. En esta búsqueda tendrás que salir todo el tiempo de tu zona de confort.

En el episodio de esta semana del podcast “Inspira & Emprende” hablo sobre este tema, 100% en “modo freestyle”. Espero que mis reflexiones te sirvan para tomar acción.

Mientras tanto, cuéntame: ¿ya encontraste tu pasión o estás todavía en esa búsqueda? Te leo.